Los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo (Deuteronomio 32:21)

Los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo

(Deuteronomio 32:21)


Por Erick Gutiérrez


Algunos dicen que este versículo habla de la "teología del reemplazo", donde el Creador supuestamente reemplaza a Israel por otro pueblo que si va a guardar los mandamientos, pero, ¿tiene algún sentido esa hipótesis de acuerdo al contexto?

"Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; Me hicieron ensañar con sus vanidades: Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, con gente necia los irritaré" (Deuteronomio 32:21)



¿Cuáles son las personas necias que movieron a celos a Israel?  

La mayoría de los cristianos dicen que son ellos los que cumplen esa profecía, pero, ¿Cómo es esto posible?, ¿acaso están diciendo que son necios e insensatos?, o simplemente no entienden lo que leen.

La palabra hebrea que algunas versiones traducen como "insensato" es "nafal", y otras versiones la traducen como "necio", en la concordancia Strong aparece con el código H5036.

Ninguna persona en su sano juicio debería sentirse identificada con el "pueblo de necios" que irritó a Israel.

Es lamentable ver como algunos andan tan confundidos y llegan a decir, que ellos son parte del pueblo de necios mencionado en Deuteronomio 32:21, incluso podemos leer esta absurda interpretación en el "Nuevo Testamento" en Romanos 10:19, lo cual demuestra que el autor del libro "Romanos" no entendía las Sagradas Escrituras.

¿Cómo pueden los cristianos pensar que están en lo correcto si están cometiendo el mismo error que cometió Israel cuando se apartó tras dioses ajenos?

Hoy en día el ídolo no se llama Baal ni Moloj, ahora le llaman Jesús, los ídolos solo cambian de nombre con el transcurso del tiempo.
 

El pueblo insensato fue Babilonia.

Los insensatos que irritaron a Israel para despertarlos a celos fueron los babilonios, la misma Escritura lo confirma en el libro de Esdras.

"Mas después que nuestros padres ensañaron al Dios de los cielos, él los entregó en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, Caldeo, el cual destruyó esta casa, e hizo trasportar el pueblo a Babilonia." (Esdras 5:12)


Entonces, queda claro que los babilonios cumplieron esa profecía, ya que es bastante necio destruir el Templo sagrado que era beneficioso para toda la humanidad. 

Después, al terminar el cautiverio, los judíos que regresaron a Jerusalén levantaron el segundo Templo y restablecieron el culto a YHVH.